A los internáutas...

Este es el Blog de un soñador que soñó ser un contador de historias. Algunas os gustarán y otras, puede que no, pero todas ellas son suyas, de su invención, a veces reales, otras no...Pero todas, siempre, de un modo u otro, buscan posar caricias en los corazones. allá donde se encuentren.

Nandín

domingo, 2 de noviembre de 2025

Pepe y Pepa

 Vivían en un barrio de Oviedo, no muy lejos del centro.Ya jubilados, tenían la costumbre de sentarse en un banco, en una esquina de la calle dejando a sus espaldas la entrada a un supermercado donde hacían la compra. El tiempo pasaba tranquilo y lo gastaban en cuidarse mutuamente y en cuidar a sus nietos que los visitaban a menudo. Un mal día, Pepe se cayó en la cocina de casa. Llamaron a una ambulancia, pues sintió que una de las piernas le dolía bastante y apenas podía permanecer de pie. Le miraron en urgencias del hospital y después de esperar varias horas, le dieron el alta y pudo irse a casa, pues no tenía fractura y era el golpe sin más lo que le dolía. El problema empezó cuando estando en casa, a los pocos días, sintió que apenas podía respirar y que sentía mucha fatiga al realizar cualquier actividad por sencilla que fuera.

Lo llevaron de nuevo al hospital y quedó ingresado en observación pues no le remitían los síntomas. Más bien, se le agravaron. Pepa al poco tiempo, sintió los mismos síntomas y también quedó ingresada en el mismo hospital…

Los dos murieron con pocos días de diferencia, debido a una enfermedad que hacía poco se había descubierto y que al parecer, según la información de la prensa, se escapó de un laboratorio en China y que la denominaron COVID-19

¿Acaso la cruda realidad necesita adornos, frases bonitas o acompañamientos rimbombantes para enmascarar los crueles hechos…?

Por mucha hipocresía, por mucho cuento que le echemos, nunca dejaremos de ser un diagnóstico clínico.



martes, 26 de noviembre de 2024

La luna y el árbol

 El árbol y la luna


La luna me acuna callada 

Con cierta mirada distante

La sombra de luz reflejada

Sobre mi rostro un instante 


Y yo sin mis alas cosidas

Y Anclado en este paraje

Sueño cómo será su viaje

Para unificar nuestras vidas


Me mira y ya no lo siento

Náufrago de todos sus besos

Perdido por mares inciertos

En el corazón de sus versos


Mis ramas se yerguen al cielo

Peinadas de verdes ropajes

De arrugas mi cuerpo cubierto

Esperas de todos mis viajes


De sombras yo soy el cobijo

En días de sol pronunciado

El cenit de luz esperado

Emociones en amasijo


Mi luna me mira entre muchos

Árboles de brazos al viento

Campanas de hojas caducas

Espera de largos inviernos.



-Fer-

viernes, 27 de septiembre de 2024

El “volunta”

 ¿ Qué más da si te cuento que esto ocurrió durante la última semana de abril de mil novecientos ochenta y uno?

¿Qué más da si esto fue hace tanto tiempo? 

En aquello tiempos y hasta unos cuantos años después, la “mili” era la “Espada de Damocles” que teníamos todos los jóvenes. Entre la pubertad y la madurez, pasábamos una época en la que se nos denominaban “Quintos” en su totalidad. Por lo que el estado te regalaba una estancia libre de todo gasto, durante un año, en algunos de los establecimientos que llamaban “cuarteles” Antes de estos, pasábamos por lo que se denominaban los C.I.R. que eran centros de instrucción de reclutas, donde después de mes y medio aproximadamente, y tras una “Jura de bandera” se nos otorgaba el estatus de “Soldado”.

Junto a otros tres compañeros, fui de forma voluntaria, esto es, veinte meses de mili pero ya teníamos el destino, tras la Jura, a una Compañía de Operaciones Especiales (C.O.E.) a la que nos habíamos presentado alrededor de cincuenta, siendo los cuatro los mejores en aptitudes físicas. De las otras, se nos suponían… Estábamos pletóricos, cargados de ilusión y adrenalina hormonal, con un entusiasmo fanfarrón pues ya nos sabíamos ingresados en uno de los mejores cuerpos de España, y aquello, era simplemente un paso previo.

Llevábamos el el CIR-12 del Ferral de Bernesga en Leon, algo más de una semana, empezando a codearse con los tres mil fulanos, más o menos que por allí pululábamos. Dentro de los edificios o compañías que tenían capacidad para algo más de doscientos, nos dividíamos en “camaretas” o espacios separados por taquillas y las camas del resto pero de forma contigua. Los cuatro éramos más jóvenes que el resto, al ser voluntas, siendo yo el mayor con mis recién cumplidos diecinueve años.  Observé que en mi camareta, había un chaval algo gordito y que me parecía que debería tener los dieciocho pelados. Tenía todavía aquella cara de niño barbilampiño que se resistía a desaparecer, luchando contra el tiempo y la vida. 

Allí, vestidos todos iguales, uniforme caqui y trinchas negras, con gorras a tono, de visera, que muchos lo primero que hacíamos era “caparlas”, esto es, a romper por la mitad, sobre el eje de la cara, el plástico que le daba forma, se formaba para todo. Al toque de “diana” todos arriba, camas hechas e impolutas y a la carrera, escalones abajo para formar en filas, y así, el cabo de cuartel, nos contaba y daba novedades a sus superiores. Después de eso, y sin romper la formación, todos, los doscientos, nos juntábamos con los de otras compañías, delante de los comedores para desayunar. Y así era para comer y para cenar. Por supuesto, lo mismo para subir a una explanada polvorienta a la que la llamaban “el Costerón” ( el cine que teníamos llevaba el mismo nombre) y realizar el “Orden cerrado” que no era más que desfilar, y desfilar, amén de movimientos con el arma, siempre a la orden dada.

En uno de los desayunos, me tocó con aquel chico, frente a mi, en aquellas mesas alargadas y con bancos corridos. Justo poco antes de acabar el desayuno, me animé a preguntarle cargado de complicidad alegre

- Tú también eres volunta ¿verdad? 

Me respondió con un “Si” muy quedo, apenas perceptible, para acto seguido romper a llorar…

Sentí, de repente un gran vacío debajo de mis pies. En un instante tuve una mezcla de sensaciones que se agolpaban y se apelotonaban en mi cabeza, produciéndome un caos totalmente incomprensible.

No hablamos más, pues Justo después de eso, acabamos y los demás empezaron a salir. Por otro lado, sinceramente no hubiese podido decir nada, pues me quedé aturdidamente mudo.

Al salir, noté que caminaba más liviano, pues tuve la sensación de que en aquel momento, allí debajo de la mesa, se me había quedado gran parte del “ardor guerrero…”






jueves, 26 de septiembre de 2024

Princesa

Se vistió de gala, se perfumó y se maquilló...

Estaba radiante y lo sabia. Cogió el coche, un deportivo descapotable y salió a la carretera.

Se sintió el centro del universo, el ombligo del mundo, la más guapa, la princesa, la deseada por todos los hombres y la envidia de las mujeres. Realmente, todos deberían caer rendidos a su paso...

Se saltó un "Ceda el paso" y se la llevó un camión por delante....

Aquel camión, era evidente que, no entendía de vasallaje ni conocía la pleitesía...

sábado, 11 de mayo de 2024

El macho alfa



Era el “macho alfa”, el líder de la manada. Llevaba como líder algunos años y hasta aquel preciso instante, ningún otro candidato le había arrebatado su status, su posición privilegiada, que lo mantenía en la cúspide social entre aquel grupo de miembros.

Pero aquello también producía un mayor desgaste, al estar en todo momento, pendiente de todo y de todos, sopesando peligros e intentando sacar el mayor beneficio para el bien comun. Había logrado enseñar a los más jóvenes, sus propios métodos, sobre todo en la estrategia de hostigamiento, persecución y caza para subsistir, dejando muy claro, desde el principio, el orden jerárquico para aparearse y comer principalmente.

Un día, de repente, apareció otro macho, uno más, para intentar quitarle su posición. Éste era nuevo, llegado de saber dónde, con cicatrices, parecidas a las suyas, que le indicaban muy posiblemente, que o bien había sido apartado de su condición de líder, o lo había intentado en otras ocasiones con manadas similares a la suya. 

Lo vio venir, acercándose para oler a las hembras y sopesar sus posibilidades. De forma inmediata, se plantó delante de él, colocándose entre el aspirante y su propia manada, a su espalda, a la expectativa de aquel enfrentamiento. 

Se olieron, se enseñaron los dientes, con los músculos preparados y tensados para saltar en cualquier momento…

Pensó en intentar dialogar, en establecer una comunicación, un intercambio de razones pacíficas, los pros y los contras, quizá, espero escuchar un buen razonamiento y condiciones de aquel aspirante, que lo hiciese ceder el título, cansado ya, al fin y al cabo, de ser siempre el que manejaba el timón y el que tenía que ser, el guía para todos. Pensó en un buen retiro, a la sombra del grupo, donde llevar una vida sosegada y esperar una vejez placentera…

El lenguaje corporal del aspirante, por desgracia, no daba margen a intentar diplomacia alguna. Sacó un revólver que tenía guardado y directamente, le descerrajó tres tiros, dejando a aquel opositor listo de papeles.

Una vez que ya se habían alejado, todos detrás de él, suspiró. Aquella había sido la mejor forma de solventar el problema. Al fin y al cabo, no dejaban de ser una manada humana…



lunes, 8 de abril de 2024

 QUIÉN 


Llevo en mi seno 

miles de besos nonatos

Compartiendo el espacio 

con aquellos llegados

Traigo en mi alma 

miles de sueños alados

Esperando la brisa 

de un susurro extraviado 


Quién dice, quién cuenta sin pasión 

qué siente un beso al aire lanzado

Cuando un rostro no encuentra a su lado

Cuando su cuerpo las horas no hallaron 


Quién habla, 

sin ningún pudor

Lo que siente la ilusión 

Cuando se asoma a la nada

el corazón ajado, 

de palabras que no se entregaron


Quién reprocha con voces

Poniendo en tela de juicio

Todo el amor entregado

Sobre el manto del amado


Cuando el cariño no habla

Y la ternura se acalla

El sentimiento penado

Y la ilusión condenada


Se muere la vida

En un desierto de nada

Entre tinieblas el alma

Y la pasión encerrada

sábado, 7 de octubre de 2023

Dios

 Eran las siete de la mañana. Las luces de las farolas continuaban encendidas amparando con la poca luz diurna, que reflejaban a los primeros ciudadanos que empezaban la jornada laboral. Giró su coche y entró en una de aquellas calles estrechas, de un solo carril y con ambos lados ocupados por otros vehículos aparcados...Vio justo a la entrada un hueco para poder aparcar, el primero de la fila y pensó que había tenido suerte. Cerró el coche y cuando llevaba caminados unos veinte metros, oyó una voz que le hablaba desde las alturas...

-.Tu retrovisor, ahora mismo, es el que corre más peligro de todos cuantos hay, a lo largo de la calle.

Se sorprendió y de forma inmediata, se fijo que, efectivamente, todos los retrovisores del lado de la carretera de los demás vehículos estacionados, estaban plegados. El suyo era el primero y entraba en el radio de acción no sólo de otros coches, si no de furgones o algún otro furgón con más diámetro que al girar para entrar en la calle, se lo podía llevar con mucha facilidad. Descaminó sus pasos hasta el coche, plegó su retrovisor y cuando llegó a la altura donde había oído la voz, alzó su mirada a los cielos, todavía oscuros y exclamó:

¡Oh gracias Dios mío!

Pero "Dios" ya no le escuchaba...Se había asomado a su terraza para fumarse un cigarrillo mientras observaba la vida y estaba en aquel momento, calentándose un café en su cocina.

domingo, 2 de abril de 2023



Solo la luna me mira

sobre el balcón de mi casa

Solo el Rocío reclama

un beso sobre mi cara


la hierba del camino 

Junto a la brisa entregada

tararea una canción y

Danza acompasada


Sueños de juventud 

Adornan los recuerdos

Palabras de otros tiempos 

Y caricias buscadas


Solo la luna me mira

Con su brillo blanquecino

Marcando sobre el sendero

Allí, donde nos conocimos


La noche rezuma insegura

Estrellas de luz plateada

Viento de suave dulzura 

se refresca en la alborada


Atrás queda el camino

Que me lleva hasta tu casa

Tu olor se viene conmigo

Como la luz reflejada


El relente de tu piel

Guarda ecos de batalla

Allí donde hubo calor

Y ya no quedan ni las ascuas


Solo la luna me mira

Con un beso en su mirada

Ella solo me ama

Con la frialdad de una estatua.

lunes, 20 de junio de 2022

 El viaje


De pequeño, a temprana edad, fui un capitán de 15 años que después de pasar cinco semanas en globo, ayudó a los hijos del capitán Grant a buscar a su padre. Trabajé de marinero en el Nautilus, sirviendo con Nemo, antes de que recalara, en su singladura final, en una isla misteriosa.

Fui creciendo, y con ello, mis ganas de aventuras…

Conocí a un joven correo llamado Miguel Strogoff, acompañándole en su aventura, para cruzar la estepa Siberiana, huyendo del tártaro perverso Ivan Ogareff. Casi sin darme cuenta, y sin apenas un respiro, me vi envuelto junto a un profesor de mineralogía, su ayudante y un cazador en su viaje al centro de la tierra. Bendito Estrómboli! 

Fui “larga carabina” y para mi desgracia, y la de tantos, asistí a la muerte de Unkas, 

Y con él, a la extinción de una raza, como muchas otras…

Mi adolescencia fue marcada por un corazón y aprendí a amar la bondad, la gentileza y a desdeñar la soberbia. También a vislumbrar la maldad. Serví como mosquetero real y también, a ser uno de aquellos miserables. Descubrí lo terrorífico que puede ser un payaso, una chica cuando se enfada y un puñetero coche endiablado. El Ka, es una rueda, como diría Roland de Gilead. 

Serví, bajo la sombra del águila, después de pasar un día de colera, en Madrid, un 2 de mayo…

Ayudé a construir un caballo de madera y comprobé lo largo y penoso que es regresar a Itaca, así como ver la sangre de los inocentes, derramarse con tanta facilidad. 

Fui miembro de la compañía de enanos y de la comunidad del anillo, hace ya tantas lunas, que se pierden en la memoria de los tiempos…


Llamadme Ismael, Y así, año tras año, teniendo poco o ningún dinero en los bolsillos, con tantas aventuras y desventuras, biografías e historia, mucha historia, he pasado gran parte de mi vida, surcando muchos libros, a veces con tempestad y hojas embravecidas, o con la misma calma del cementerio de los libros olvidados, a la sombra del viento.




miércoles, 12 de enero de 2022

La lluvia de abril




Cuéntame oh lluvia de abril
en este sol de enero gélido 
Ahora que languidecen fríos 
los sentimientos sobre mi piel

Háblame de tiempos de ternura
sobre aquellos humedales
Mientras mi alma florecía
con el calor de su sonrisa

Gélido enero
de frías madrugadas 
de bosques desnudos
de sombras sin ganas

Dame un respiro
dame el aliento
con la lluvia de abril
de tan grato recuerdo

En los finos rayos de sol
que transporta un arco iris
Para que lleguen a mi corazón
en este crudo invierno

De tristes noches
de sueño esquivo
de beso frágil
de amor incierto

caricias de amante ausente
en recuerdos pasados
Cuéntame, oh fría aurora
cuando partirás del pensamiento 

Para sentir la luz
dejar paso a la tibieza
y el calor tierno
de la lluvia de abril”

sábado, 13 de noviembre de 2021

La ausencia


 La ausencia


Cuan corto es el camino, 

en la estación del pasado

Cuan larga la espera, 

del sentimiento… un latido


Hoy tengo a mi lado, 

Impregnando el sentido

Consciente la ausencia

en la distancia… un suspiro


Se desangran segundos, 

derramando recuerdos

La canción que regresa, 

nos devuelve… un gemido


Melodía formada, 

de aquel momento vivido

Como un beso entregado, 

sobre las olas… mecido 


Anoche soñé, mi niña, 

que te perdía en las sombras

Que buscaba en mi alma, 

y la hallaba vacía 


Que llevaba mi mano 

cubierta de sueños

Como arena fina 

Sin retener en mis dedos 


Se tornaban oscuras

La luz de las flores

Callaban las aguas

Sus alegres canciones


Y yo, y mi cuerpo tendido

Lloraba tu ausencia

Tu cálida presencia

En la hierba… dormido

domingo, 5 de septiembre de 2021

Abrígame niña, que siento frío…

Por la desnudez de mi cuerpo

Viene crecido el sudor frío

Y de la hoguera de las ganas

Solo quedan rescoldos tibios

Abrázame con las alas de tus brazos

Que conforman las plumas del cariño

Cúbreme con la tersura de tus labios

Terciopelo fugaz del sentimiento 

Sobre este manto de piel cosido

Con anhelos vestidos de suspiros

Tócame con tus dedos, suavemente

Que se alejen la soledad y la angustia 

Con la ternura intensa de sus caricias 

Lléname con la luz de tu mirada

Que ilumina mi triste camino

Apartando en la encrucijada 

Las sombras de mi destino

Hazme sentir la plenitud 

La distancia en el recuerdo 

La memoria de los tiempos

Que he amado y he vivido.


miércoles, 31 de marzo de 2021

La barca

 La barca


De una barca, de una vela, 

a golpes de un timonel

Fluye surcando las aguas, 

a lomos de una estela


Con sueños de galeón, 

con el cielo por dosel,

Y susurrantes estrellas

Entre nubes de quimera


Grietas de amores perdidos, 

cubren de verde su musgo

Adornan su quilla rala

de terciopelo marino

Las sombras visten esquinas

Visos de sueño dormido

El sentimiento cautivo

Con ilusiones aladas

A veces, cierro los ojos...

Y cruzo el mar de los recuerdos

a lomos de golondrina.

Y siento la brisa en mi rostro

en forma de suave caricia.

A veces, veo paisajes

de verdes prados y bosques salpicados.

Y siento la humedad de una ola suplicante

 entre arrecifes de piedra.

Y remolinos de espuma...

A veces, en contadas ocasiones

 toco tierra, a caballo de un sendero

Entre matos cubierto

de la luz de tus ojos

aromas de sentimiento.

A veces, me llena el entorno

se deshace la pena 

y me abraza el silencio.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Al olvidado

 Al héroe que se fue, al que yace bajo tus pies, ya nadie le aclama en olor de multitudes, ni reverdecen sus laureles las gotas del Rocío.

Al héroe que no está, por el que ya nadie suspira, ya no le envidian los mediocres, en miradas del olvido.

Al héroe, al valiente, al que se atrevió a lanzar su paso con ideal convencido, sólo le lloran las piedras del camino.

Ya no le mecen sus cabellos, ni vientos ni remolinos, ni le perfuman alegres, las flores con aromas, de amores encendidos.

Los ejemplos palidecen, la gallardía se esconde, las ilusiones se rompen, los alientos se secan, por agujeros recibidos.

Pobre héroe! Ingrata memoria!

Y a mí sólo me queda, el recuerdo vivido.

martes, 28 de julio de 2020

El rayito de luna

Un rayito de luna, de luna llena
Entre nubes de hiedra, de hiedra hallada
Ha besado mi rostro, de piel mojada
Y a hurtadillas se esconde, tras la alborada
Dime luna, luna aclarada
Tú que te arropas de nube rala
Si en la niebla te bañas, con luz plateada
Sobre alfombras de verde, de la montaña
Si tus labios con hiedra mis labios besaran
con el sabor del rocío, en la noche estrellada
Sentiría el amor, allí sumergido
En la noche sin luna, noche cerrada
Si la mano me dieras, con el reflejo del agua
Si tus ojos miraran a la luz de mi alma
Si mi pasos siguieras, junto a la senda encontrada
Serías la brisa, en la noche templada
Serías mi luna, mi luna callada.



martes, 16 de junio de 2020

La cinta

La vida es una cinta sin fin
A veces se alarga, otras se acorta
Gira dando vueltas sobre si misma, devorándose en cada ciclo.
La vida es una cinta trasladando cosas.
A veces sentimientos, otras sinsabores...
Gira lineal, arriba o abajo, a ritmo constante
Desplazando el tiempo
La cinta te arrastra, entre valijas deformes
De cuerpos inertes, de almas sin nombres
A veces te mira, otras te ignora...
Y cuando llega al final
Se dobla en sí misma, dejando el vacio
Corriendo hacia atrás, para volver al inicio.

lunes, 27 de abril de 2020

La Camelia

La Camelia me regala una flor
Con lluvia de aguas mojada
Teniéndote a ti recordada
Entre los sentimientos, tu amor

Recuerdo con mucha ternura
Tu mirada lánguida de luz
Acariciando con mesura
Las hojas de su virtud

La riego con cuidado
Acariciando sus hojas
Mirando por si te alojas
Justo aquí, a mi lado

Flor de rosa belleza
Que acaricia la mirada
Dime con toda franqueza
Dónde se encuentra mi amada

Un año la llevo buscando
Entre huecos desolados
Con dolores suspirados
Entre el vacío desnudo

Las lágrimas ya se secaron
Y los suspiros entrecortados
Los recuerdos me llenaron
De los besos nunca dados

Tus fotos yo contemplo
Mientras reprimo nostalgias
Y se me escapa el aliento
En muchas noches cerradas

Adiós mi dulce amada flor
De efímera presencia
Yo aún conservo el amor
Unido a mi existencia.


sábado, 25 de abril de 2020

El banco

Érase de un banco aposentado
De madera oxidada uniformada
Con patas de hierro laminado
Y respaldo de quejas aliviadas.

Érase de un banco bien presente
De pasiones y secretos susurrantes
Solitario, callado, como ausente
Entre besos e ilusiones anhelantes.

Testigo fiel de relaciones
Caminantes del tiempo olvidadizo
Con cielos de mirar escurridizo
Nostalgia de beber las sensaciones

Érase de un banco abandonado
Triste, sólo, arrinconado
Amigo fiel en el camino
Érase de un banco deprimido.


viernes, 13 de diciembre de 2019

Superacion

Iba caminando por la calle, toda envuelta en pensamientos... Se dirigía a comprar unos cestillos y cajitas para meter cosas y tenerlas más recogidas, o por lo menos, más ordenadas en los cajónes de las mesitas de noche.Iba super guapa, como siempre, pero no por la ropa, o por cualquier otro adorno o perfume puesto, no... Ella, pusiera lo que pusiera, siempre resplandecía por su forma de pensar, por su valentía en afrontar todos y cada uno de los problemas cotidianos suyos o de sus seres queridos. Buscó algo en el bolso, posiblemente el tabaco, o quizás el móvil, y vio la tarjeta...
La sacó, y sin darse cuenta, ya había localizado una papelera. La rasgó por la mitad. Se sintió un poco aliviada... La volvió a rasgar, sucesivamente, hasta que, entre sus manos, aquella cartulina única, se transformó en decenas de fragmentos.
Se sintió mucho mejor, como si la falta del peso de aquella tarjeta, ahora en el fondo de una papelera de la calle, hecha añicos, la hiciera sentir tan liviana como una pluma. Se notó totalmente erguida, caminando con una dosis justa de altivez, con un renovado optimismo y nuevas ganas e ilusiones por recibir todo aquello que la vida Iba a proponer, día tras día...
Atrás quedó la papelera... Con la tarjeta desmembrada... La tarjeta que, durante treinta y un días, entregaba al llegar, y se la devolvían sellada tras recibir la dosis de radioterapia.

Para mi amiga, mi compañera y esposa...
Eliane.

Nosotros

Tú en mí  perfilando mi alma
Yo en ti, iluminando tu áurea
Tú, mi sempiterna acaricia
Yo, tu eterna sonrisa
Tú y yo, engranaje completo
Yo, sobre ti, guardián de tus sueños
Tu, al fin, rellenas mi vida
Yo, sin fin, te cubro de besos
Tu, que extrañas mis idas
Yo, liviano sin pesos
Contigo, camino seguro
Conmigo, hacemos futuro
Sin ti, completo vacío
Sin mi, ternura extraviada
Juntos, acompasamos los pasos
Unidos, eternamente abrazados
Nosotros, y el mundo de frente
Nosotros, y el amor presente.