A los internáutas...

Este es el Blog de un soñador que soñó ser un contador de historias. Algunas os gustarán y otras, puede que no, pero todas ellas son suyas, de su invención, a veces reales, otras no...Pero todas, siempre, de un modo u otro, buscan posar caricias en los corazones. allá donde se encuentren.

Nandín

sábado, 11 de mayo de 2024

El macho alfa



Era el “macho alfa”, el líder de la manada. Llevaba como líder algunos años y hasta aquel preciso instante, ningún otro candidato le había arrebatado su status, su posición privilegiada, que lo mantenía en la cúspide social entre aquel grupo de miembros.

Pero aquello también producía un mayor desgaste, al estar en todo momento, pendiente de todo y de todos, sopesando peligros e intentando sacar el mayor beneficio para el bien comun. Había logrado enseñar a los más jóvenes, sus propios métodos, sobre todo en la estrategia de hostigamiento, persecución y caza para subsistir, dejando muy claro, desde el principio, el orden jerárquico para aparearse y comer principalmente.

Un día, de repente, apareció otro macho, uno más, para intentar quitarle su posición. Éste era nuevo, llegado de saber dónde, con cicatrices, parecidas a las suyas, que le indicaban muy posiblemente, que o bien había sido apartado de su condición de líder, o lo había intentado en otras ocasiones con manadas similares a la suya. 

Lo vio venir, acercándose para oler a las hembras y sopesar sus posibilidades. De forma inmediata, se plantó delante de él, colocándose entre el aspirante y su propia manada, a su espalda, a la expectativa de aquel enfrentamiento. 

Se olieron, se enseñaron los dientes, con los músculos preparados y tensados para saltar en cualquier momento…

Pensó en intentar dialogar, en establecer una comunicación, un intercambio de razones pacíficas, los pros y los contras, quizá, espero escuchar un buen razonamiento y condiciones de aquel aspirante, que lo hiciese ceder el título, cansado ya, al fin y al cabo, de ser siempre el que manejaba el timón y el que tenía que ser, el guía para todos. Pensó en un buen retiro, a la sombra del grupo, donde llevar una vida sosegada y esperar una vejez placentera…

El lenguaje corporal del aspirante, por desgracia, no daba margen a intentar diplomacia alguna. Sacó un revólver que tenía guardado y directamente, le descerrajó tres tiros, dejando a aquel opositor listo de papeles.

Una vez que ya se habían alejado, todos detrás de él, suspiró. Aquella había sido la mejor forma de solventar el problema. Al fin y al cabo, no dejaban de ser una manada humana…