A los internáutas...

Este es el Blog de un soñador que soñó ser un contador de historias. Algunas os gustarán y otras, puede que no, pero todas ellas son suyas, de su invención, a veces reales, otras no...Pero todas, siempre, de un modo u otro, buscan posar caricias en los corazones. allá donde se encuentren.

Nandín

viernes, 2 de octubre de 2009

Inconformista y conformista

INCONFORMISTA

Esto va de un médico de urgencias en un hospital de la seguridad social cualquiera...


Hombre muy religioso, bueno y buen profesional donde los haya, se le presenta una urgencia familiar y tiene que dejar el servicio con el hospital hasta la bandera de pacientes


.-¡Dios mio...! ¿Y ahora qué hago?-rezaba entre paciente y paciente. De repente, en un momento en el que se encuentra solo, se produce un efecto de luz y se presenta Jesucristo


.-No desesperes, eres un hombre bueno y justo y vengo a ayudarte para que te puedas ir. Yo adopto tu aspecto y te cubro la ausencia. Vete sin demora.


El médico le hace caso y alucinado se va. Al poco tiempo, llega una ambulancia con un señor al que le ha atropellado un camión, en un estado tal que ni con pinzas, al borde mismo de la muerte.


Jesús le ve y piensa que es un caso perdido, más se acuerda del trabajo del medico al que sustituye y se apiada del accidentado. Jesús, cierra los ojos y extiende la manos a la vez que exclama:


.-Levántate y anda.


El accidentado se levanta y sale de la consulta sin un rasguño, totalmente nuevo. La familia que esperaba ya el desenlace fatal en la sala de espera, queda sorprendida y entre lloros de alegría corren hacia él para abrazarlo y preguntarle por su estado, a lo que el accidentado responde todo enfadado:


.-Visteis cómo llegué, ¿no?, pues ni una radiografía, ni una analítica, ni nada...Casi ni me mira y encima me manda marchar para casa...Esta seguridad social, cada día está peor...
CONFORMISTA
Jesús sale de la consulta y se va a la cafetería para comer algo, no se da cuenta que ahora tiene su aspecto real por lo que en una mesa cercana, cuatro personas que están desayunando se fijan y uno de ellos exclama:
.-Ese se parece mucho a Jesucristo
.-Que no
.-Que te digo que sí
.-Ve y pregúntaselo
El tío se levanta y se acerca a Jesús..
.-Oye...¿Tu eres Jesús?
.-Que no
.-Que te digo que sí
.-Vale, si lo soy pero no digas nada que estoy de incógnito
.-De acuerdo, si me curas las hernias que tengo no diré nada
.-Ya estás curado
El hombre regresa muy contento y les cuenta a sus amigos lo ocurrido. Se levanta otro y se va a hablar con Jesús y al poco vuelve también muy contento curado de una extraña enfermedad. un tercero hace lo mismo, pero el cuarto ni se inmuta. Jesús que le esperaba, al ver que no viene, le pica la curiosidad, se levanta y cuando está apunto de preguntarle al cuarto si quiere algo, este se levanta retrocediendo..
¡A mi ni me miras que estoy de baja laboral y es larga!

3 comentarios:

  1. Real como la vida misma, es tal como lo cuenta Don Fernando. Me atrevería a decir que a veces es incluso peor. Sin ir más lejos, el miércoles por la tarde estoy de guardia en el hospital y me llama un médico de puerta comentándome que hay un niño con dolor testicular, lo ha examinado y comprueba que no hay signos que indiquen una patología aguda. Pero la madre hecha una furia pide una ecografía por "cojo...", nunca mejor diho.
    Le contesto al médico de puerta que los criterios testiculares de la madre no me sirven a mí. El médico me suplica que le haga la ecografía porque la madre va a matarlo. Insisto en que no es urgente y que le pueden dar hora para la mañana siguiente. Una vez que la madre consigue eso, se calla y al día siguiente veo al niño que no tiene nada en absoluto.
    Como ve nada distinto de los chistes que ha contado.
    Salud.

    ResponderEliminar
  2. Los españolitos somos capaces de ironizar en forma de chistes, realidades como puños. Y creo que tiene que ver mucho con la propia ignorancia, tan atrevida ella...
    Un abrazo D. José Manuel

    ResponderEliminar
  3. Buenísimo.
    Dá que pensar.
    El conformista me recuerda a aquel chiste de la vieja coja, tuerta y jorobada que va subiendo las escaleras en Lourdes, mientras va suplicando a la Vírgen que la cure.
    Cuando tropieza y cae rodando por las escaleras se le oye decir:
    - ¡Virgencita, que me quede como estoy!.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar